Los pequeños regalos llegan muy lejos
Hace 10 años, trabajé en Warner/Chappell Music Publishing. Como se trataba del editor de música más grande del mundo, traté con miles de compositores. No puedo recordar el nombre de la mayoría de ellos.
Tres veces, y sólo tres veces, recibí un regalo sorpresa de un compositor.
James Mastro, un excelente compositor de Hoboken, me regaló un pequeño llavero de la “Virgen María” que compró durante una gira por España.
Gerry DeVeaux, un compositor exitoso de R&B/dance, me regaló un pez de plástico con luces en su interior, como los adornos navideños, que compró cuando fue a las Bahamas.
Y Jane Kelly Williams me regaló una prenda de vestir roja de Gap por ayudarla con una sesión de un demo. Realmente me sorprendieron.
¿Puedes creer que recuerdo esos detalles 10 años después? ¡Créelo!
Un pequeño regalo que le des a alguien, mientras subes por la escalera de la fama, puede llevarte muy lejos y significar mucho para alguien que conoces durante el trayecto.
Si alguna de esas tres personas hoy me llamara para pedirme un favor, puedes estar seguro de que dejaré de hacer lo que estoy haciendo para ayudarlas.
Sé generoso. Serás compensado. Mientras estés en el negocio de la música, vas a ver los mismos rostros durante muchos años más.











