Si no dices cómo suenas, no vas a tener ningún admirador
Una persona te pregunta: “¿Qué tipo de música haces?”
Los músicos dicen: “Todos los estilos. Un poco de todo”.
Luego esa persona pregunta: “¿Entonces como quién suenas?”
Los músicos dicen: “Como nadie. Somos completamente originales. Nunca antes escuchaste algo similar a nosotros”.
¿Qué hace esa persona?
Nada.
Es posible que haga una vaga promesa de ir a verte alguna vez.
¡Luego se van y se olvidan de ti!
¿Por qué?
¡Porque no despertaste su curiosidad! ¡Violaste una GRAN regla de la autopromoción! ¡Muy mal hecho!
Imagínate lo que habría sucedido si hubieras dicho: “es música porno-funk de los años 70 interpretada por marcianos”.
O... “este CD es un delicado beso de un hada rosada con alas en el lóbulo de tu oreja”.
O bien... “es reggae profundo que te hace bailar y mágicamente coloca palmeras y arena en cualquier lugar donde se toque, además tiene ritmos tan marcados que hace que todos los que no bailan se embriaguen con el aire de una isla imaginaria y bailen en la arena”.
Con cualquiera de esos dos, captaste el interés de la gente.
Crea una frase clave mágica que describa tu estilo. Prueba con varias hasta que encuentres la que siempre genera la mejor reacción en los extraños. Úsala. Debes estar preparado para decirla al instante.
No tiene que resumir lo que haces en absoluto. Cualquiera de esos tres ejemplos que utilicé más arriba podrían sonar como cualquier cosa.
Y ese es el punto: si tienes una frase mágica que describa tu música en términos curiosos pero indefinidos, puedes hacer que los extraños comiencen a pensar en ti.
Pero independientemente de lo que hagas, aléjate de las palabras “todo”, “nada”, “todos los estilos” y “completamente original”.
¡Di algo!











