La persitencia es dimplomática
Durante nuestra adolescencia aprendimos la dolorosa lección de que si llamamos a alguien y no nos devuelve la llamada, es porque simplemente no le gustamos. Si sigues llamando, es porque eres un completo perdedor.
Pero en el mundo de los negocios, sucede lo contrario: la persistencia es diplomática y si no insistes eres un perdedor.
Imagina esto:
- Me llamas y te contesta mi correo de voz. Dejas un mensaje.
- Lo que no sabes es que rara vez oigo los mensajes que me dejan en el correo de voz.
- Unos días después vuelves a llamar, pero no estoy, así que le dejas un mensaje a una persona de mi oficina.
- Veo un mensaje en mi escritorio que dice que llamaste y tengo la intención de llamarte, pero me distraigo.
- Mi escritorio se llena de otras cosas y entierra el pequeño mensaje, así que me olvido.
- Me envías un mensaje por correo electrónico diciendo que has intentado comunicarte conmigo, pero tu mensaje llega cuando estoy a punto de irme a una conferencia de 5 días.
- Cuando vuelvo de la conferencia, tengo 1000 mensajes de correo electrónico en mi bandeja de ENTRADA.
- Vuelves a llamar, hablas con alguien de mi oficina y le dices que me digan que es importante, que me has dejado mensajes y no has tenido respuesta.
- Vienen a golpearme la puerta de la oficina y me dicen que estás en el teléfono.
- Finalmente levanto el tubo y digo “¡hola! Mil disculpas por no haber respondido antes”.
En este punto, me alegra sinceramente que hayas tenido la osadía de seguir intentado, porque realmente quería hablar contigo.
Imagina esto, en cambio:
- Me llamas y te contesta mi correo de voz. Dejas un mensaje.
- Me entretengo con otras cosas y me olvido de llamarte.
- Te enojas en silencio durante años, pensando que soy un idiota, que te odio, y entonces tú también comienzas a odiarme.
Llamar una vez y nunca más como en ese ejemplo, es grosero y desconsiderado.
En este negocio, para demostrar que algo es importante tienes que ser persistente. Si le envías un paquete a alguien y no realizas un seguimiento hasta que logres comunicarte con esa persona, en realidad significa que no te importa mucho.
La persistencia es diplomática y considerada porque demuestra que entiendes cuán ocupada puede estar la gente. También demuestra cuánto te importa lo que intentas promocionar.











