Siempre piensa en qué puedes hacer tú para ayudar a alguien
A medida que vayas conociendo a todas estas personas a lo largo de tu vida y tu carrera, siempre ten presente qué puedes hacer tú para ayudar a alguien. Prácticamente debes meditar sobre esto antes de comunicarte con ellos.
Debe haber alguien que conoces que es exactamente lo que están buscando. Debes tener algún recurso que realmente les servirá. Quizás les puedes hacer algún favor.
Es probable que un artículo que leíste en el periódico esta mañana le interese a alguien que conociste el verano pasado. Recórtalo y envíaselo por correo. Una supervisora de música cinematográfica o de televisión puede mencionar que se casa y busca una banda de reggae. Tú no haces reggae, pero con tu base de datos puedes ayudarla a encontrar una buena banda que lo haga.
Quizás te llevó 3 meses encontrar una computadora portátil. Quizás un representante que conociste hoy mencionó que busca una computadora portátil nueva. Envíale un fax o un mensaje de correo electrónico con toda la mejor información que encontraste.
Da, da y da, y a veces recibirás.











