Acércate a las personas
Algunas personas, de las miles que conozco, se comunican conmigo regularmente. Los considero mis amigos.
Pero algunos de ellos siempre utilizan el mismo “guión” comercial cuando llaman: “Hola, llamo para ver cómo van las ventas, si necesitas más inventario, cómo andan las cosas”.
Otros parecen tener el don de la charla informal. No sé cómo lo hacen, pero de repente estamos hablando de mi novia, sus perros, el yoga, la escuela secundaria, Japón y algo que sucedió hoy camino al trabajo.
Ahora bien, cuando surge la oportunidad de ayudar a alguien, (digamos que una persona del mundo del cine o la televisión que conozco llama y pregunta “¿a quién puedes recomendar en ese género de rock estándar?”), ¿adivina quién viene a la mente primero?
¿La persona que nunca dejó de llamar por cuestiones de negocios o la persona que fue un poco más allá?
Sé una persona de verdad. Sé un amigo.
No estés vendiéndote todo el tiempo. Te convertirás en el tío molesto que aparece en las reuniones familiares sólo para tratar de venderles a todos un seguro de vida.
Ten la seguridad de que ser una persona agradable y amigable te venderá mucho más que convertirte en un vendedor que ejerce presión.
Las personas hacen negocios con las personas que les caen bien. Con sus amigos, siempre que sea posible.











