Los negocios son creativos
No desactives tu creatividad a la hora de hacer negocios.
Los negocios son tan creativos como la música.
Veo muchos músicos que son muy creativos a la hora de escribir, tocar, interpretar y grabar. Pero cuando llega el momento de hacer dinero, se aíslan, se paralizan y pierden toda su confianza.
Toman un libro que les dice exactamente cómo preparar una carpeta para la prensa, cómo enviar una carta, qué decir exactamente al realizar una llamada. Hacen todo al pie de la letra.
Para entender lo ridículo que es esto, imagina a un empresario que ha trabajado en una oficina durante 20 años y a los 50 años decide comenzar a hacer música. Tiene miedo y es novato así que trata de hacer todo bien. Toca los acordes “correctos”, usa letras “seguras” y todo es aburrido y acartonado. Sólo hace música de acuerdo a lo que el libro le dijo. No se arriesga a nada.
Así es como se ven los músicos cuando llega la hora de hacer negocios. Desactivan la creatividad y tratan de hacer todo de manera “segura”. Pero eso es lo peor que puedes hacer.
Relájate. Actúa con confianza y creatividad, diviértete y experimenta. Rompe las reglas. Haz exactamente lo que no se supone que hagas.
Piensa en lo seguro que te sientes al tomar tu instrumento. Al llevar la melodía. Al improvisar. Al tocar. Al divertirte con lo que haces.
Ahora siéntete así de seguro al emprender el negocio, al realizar promociones, al comercializar tu producto. Lleva la melodía. Improvisa. Toca. Diviértete con lo que haces.
Haz con tu negocio lo que le dirías a un músico novato y asustado que hiciera con su instrumento.











