Ten contacto constante con cientos de personas
Es una lástima perderse en un proyecto, salir de gira o quedarse pegado a una relación demandante y descubrir que todos tus contactos anteriores se perdieron.
Llamas a la representante que solías ver semanalmente y te dice: “Perdón, pero realmente no te recuerdo. Vas a tener que refrescarme la memoria...”.
Un publicista exitoso aconseja que en secreto le otorgues a cada persona que figura en tu agenda telefónica una clasificación de A, B, C, D o F. Así tendrás una lista A (llamar cada 3 semanas), una lista B (llamar cada 5 semanas), una lista C (cada varios meses), una lista D (dos veces al año) y una para los amigos.
Hay algunas personas que ya habrían desaparecido hace mucho tiempo de mi vida si no hubiesen sido tan persistentes, llamándome todos los meses o insistiendo en un encuentro personal, cara a cara, un par de veces por año.
Recorre tu base de datos y llama a esas personas sólo para decir “hola”. O lo que es aún mejor, familiarízate con sus intereses y su vida (de memoria o quizás puedes tomar nota), y llámalos cuando tengas noticias que puedan interesarles, aunque para ti no sean interesantes.
En otras palabras, no llames *solamente* para decir “¿cómo estás?” si siempre va a terminar en “entonces, ¿puedes venir a mi concierto mañana por la noche?”. Llama desinteresadamente. Llámalos para darles alguna noticia que los haga sentir bien. Mantente en contacto para beneficio mutuo.











